Es un instrumento compuesto por una varilla de metal de un centímetro de grosor aproximadamente. Su cabezal lo forma un tridente –que se escinde en tres más-; doce filamentos de aluminio terminados majestuosamente de forma ovalada, para servir de pomada; de cura corporal y de repuesto neuronal y cerebral.
¡Oiga, qué ha hecho con mi cabeza; dónde está lo que yo tenía antes y por qué me dais éxtasis en masaje!, pues drogadicto mi madre dijo: ¡no debes ser!
El cabello cobra vigor sin temor y con viveza; amasando está el masajeador. En todas direcciones cada pelo descubre nuevos puntos de vista; a veces, conoce a otros colegas; otras, se encuentra con los mismo vecinos de siempre –esto depende de la dirección, posición e inclinación-.
En definitiva, la octava maravilla.
lunes 11 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada